Realismo mágico: el puente entre lo visible y lo invisible: 1ª parte (Cristina Mª Ménendez Maldonado).

Las dimensiones literarias del «realismo mágico» han sido y siguen siendo motivo de grandes controversias entre críticos, de modo que se ha tratado de definir y de algún modo «acotar» sus límites entre lo real y lo puramente fantástico.

La preocupación de definirlo erróneamente en un ámbito académico, hace hincapié en la importancia de estructurar y organizar los estilos, los impulsos, en anotaciones bien asentadas en datos, para evitar ambigüedades, y precisamente en ese intento en el que, en mi opinión, se pierde el verdadero sentido del realismo mágico.

Cada escritor representa una mirada, una perspectiva, que no debería encasillarse ni tratar de encerrarse en ninguna definición, o al menos no completamente. Analizar una obra, aun siendo una aproximación interesante y bien opinada, debería ir más allá y «sentirse», no solo «analizarse».

Para mi el realismo mágico es solo una consecuencia de un viaje profundo y silencioso, que el escritor transita de la mano de sus personajes. Una senda que le lleva a lo que Henry Corbin denominó el Mundus imaginalis y que representa un nivel de realidad autónomo, distinto tanto del mundo sensible/material, como del mundo puramente intelectual o abstracto. No es «imaginario» en el sentido de irreal o ficticio, sino un mundo real al que se accede mediante la imaginación creadora.

Lo mágico en el realismo en tanto que invisible, no es irreal, si no que pertenece a otro nivel de realidad. Las metáforas, son realidades vividas con otra forma de percepción y la literatura se convierte en acto de conocimiento, no solo en creación estética.

Además, en la fantasía existe una ruptura de la realidad y la duda de si es o no real, sin embargo en el realismo mágico, tal y como yo lo entiendo, ligado a ese Mundus imaginalis hay una aceptación natural. Lo imaginal revela y es ontológico. Por tanto, lo mágico, coexiste con lo visible.

«Mundus Imaginalis». Dibujo de Cristina Mª Menéndez y fotografía Gerson A. de Sousa.

Para mí, escribir, es un acto mágico en sí mismo. Lo mítico sigue respirando como parte de ese viaje personal. El realismo mágico así entendido combina lo cotidiano con lo extraordinario, sin que lo mágico rompa el orden del relato. Lo nutre, lo alimenta, lo ilumina y muestra la llave hacia un espacio narrativo en el que convive lo real y lo mágico.

Para algunos críticos o autores como Carpentier, el realismo mágico se asienta en una postura teórica, sin embargo la visión de García Márquez, me acerca mucho más a la percepción que como autora tengo en mi proceso creativo. Márqueze habla de «práctica narrativa» en la que la magia aparece como parte de la memoria, la oralidad, la imaginación o la experiencia cotidiana. No es lo mismo explicarlo que vivirlo, y ahí para mi está la clave, al igual que en la naturalidad, porque es algo inherente al ser humano, es parte de su memoria ancestral, de su psique. Lo mágico sirve para hablar de soledad, violencia, amor, destino, y su función es existencial, narrativa y trasciende cualquier barrera mental y sistematizada. Es la esencia misma de lo creativo, que no necesita adornos, ni etiquetas. Es natural y extraordinaria a la vez.

Créditos:
Imagen de portada: Realismo Mágico. Dibujo de Cristina Mª Menéndez Maldonado.

Lectura recomendada: Palabras de lluvia y El vendedor de abanicos. Cristina M.ª Menéndez Maldonado. Narrativa ficción. Eirene Editorial.

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Una respuesta a «Realismo mágico: el puente entre lo visible y lo invisible: 1ª parte (Cristina Mª Ménendez Maldonado).»

  1. Excelente novela » Palabras de Lluvia», magnífica historia en la que quedas inmersa y atrapada a medio camino entre la magia y el destino, belleza literaria descrita con precisión y llena de metáforas inolvidables. Cristina y su talento inolvidable.🌹

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