Voces femeninas en la Edad Media: Al-Ándalus, Hispania y Sefarad.

El próximo día jueves 5 de marzo, a las 19 horas, se celebrará la charla «Voces femeninas en la Edad Media: Al-Ándalus, Hispania y Sefarad», en la biblioteca municipal La Chata. Estará a cargo de María Consuelo Altable.

La entrada será libre hasta completar aforo.

Dirección:
Biblioteca Pública La Chata Calle del Gral. Ricardos, 252, Carabanchel, 28025 Madrid

Cómo llegar:
Metro: 5L Carabanchel / Vistalegre
Autobús: 34

1ª reunión Leyendo con Eirene (Editorial) 25 de febrero 2025

Hoy 25 de febrero en la BP La Chata ha comenzado el Club de Lectura «Leyendo con Eirene (Editorial).

En la cita de hoy nos hemos presentado coincidiendo en nuestro amor por la lectura. Semillas que sembraron nuestras familias y que a lo largo de nuestra vida disfrutamos como entretenimiento, pero también como apoyo y sostén.

El primer regalo que nos hace Palabras de lluvia es la sopa de letras de su portada. y tú, ¿has descubierto ya las palabras escondidas?

El libro que nos reunirá el próximo 25 de marzo es Palabras de lluvia de Cristina María Menéndez Maldonado.

Palabras de lluvia es la historia de Teo una indígena peruana que aprende de su abuela a estar conectada con la tierra, la lluvia, las montañas. Teo descubre con Saulo, un jovencito alpaquero, que las palabras respiran. Y cuando siente que el destino la aleja de sus apus andinos, encuentra la misma conexión en las montañas asturianas.

Fábulas y moralejas: Al caer la nieve (Ali DR).

Desde que la gente tiene memoria, han existido las fábulas, historias protagonizadas por animales parlantes con una enseñanza final.

Una fábula es un tipo de narrativa tan universal que se han encontrado ejemplos en todas las sociedades, desde los indios norteamericanos, pasando por la antigua Grecia hasta la China imperial.

Y Al caer la nieve entra dentro de esta categoría: una historia protagonizada por animales que, además, no tiene una, si no varias enseñanzas.

La fábula comienza con dos animales, un pájaro y un pez, que desean la libertad, ya que viven encerrados como mascotas en la casa de un leñador en medio del bosque. Un día ambos consiguen escapar y disfrutar juntos, aunque poco después, por varios conflictos, se separan. Sin embargo, relacionándose con otros personajes, ambos lucharán por reencontrarse.

La historia, claramente dirigida al público infantil, tiene enseñanzas como la búsqueda de la libertad para el propio desarrollo y el descubrimiento personal; la amistad entre grupos de pares o diferentes y su influencia para bien y para mal; aprender de los errores, y descubrir lo que realmente importa. Además, los sucesos a lo largo del tiempo se pueden interpretar como el paso de la niñez a la vida adulta, en cuanto los personajes maduran gracias a sus vivencias.

Al caer la nieve es una historia para todos los públicos, en la que estoy segura que todo lector o lectora que la disfrute se verá reflejado en algún momento u otro, al tratar estos temas que siempre serán importantes para la humanidad.

Lectura recomendada: «Al caer la nieve». Infantil y juvenil. Eirene Editorial.

La huella de la tinta: el latido de papel en el corazón del barrio (Raquel Corrionero Rivas).

Cuentan que las bibliotecas no se miden por los metros cuadrados de sus estanterías, sino por el eco de las voces que las habitan. Hace veinte años, en el centro de nuestro barrio la biblioteca La Chata abrió sus puertas a sus vecinos. Nacida de la transformación de un mercado de abastos, es hoy un organismo vivo lleno de ilusión. Y si hoy vibra, no es solo por la cantidad de lomos alineados en sus estantes, sino porque cada uno de vosotros —lectores, vecinos, curiosos— dejáis vuestra huella cuando participáis en sus actividades.

Tu biblioteca, nuestra biblioteca, lleva por nombre «La Chata», en honor a Isabel de Borbón. No es un nombre elegido al azar. «La Chata» fue una mujer que rompió el molde de su época: una infanta que prefería el contacto con la gente, una apasionada de la música y, por encima de todo, una lectora incansable que entendía que la cultura era el único puente real entre las personas. Su legado de amor por las artes es el cimiento sobre el que se levantan nuestras estanterías.

Cada vecino que cruza nuestro umbral hoy escribe un nuevo capítulo en la historia del barrio. La biblioteca no es solo un edificio; es nuestra memoria local en papel. Es el lugar donde los niños que hace dos décadas venían a por su primer cuento, hoy traen a sus propios hijos, pasando el testigo de la curiosidad.

Para honrar esta trayectoria y la importancia de quienes construyen la historia con sus actos, este mes quiero invitaros a leer biografías.

¿Por qué leer sobre otros? Porque en las vidas de las personas del pasado y en los testimonios de nuestro presente reside el mapa de quiénes somos. Leer una biografía es recibir un legado directo; es comprender que nuestras luchas y sueños ya fueron habitados por otros, y que nosotros somos los herederos de su esfuerzo.

Venid a la biblioteca, acercaros a las librerías, descubrir los catálogos de las editoriales. Buscad la vida de alguien que os inspire. Al fin y al cabo, la historia de «La Chata» —la de la infanta y la de nuestra biblioteca— demuestra que la huella de una sola persona, cuando se entrega a la cultura, puede alimentar a todo un barrio durante décadas.

Foto de la cubierta: vista trasera, desde el río Darro, de la casa donde vivió Juan Latino con su familia (Granada).

Si de vidas ejemplares hablamos, de esas que parecen talladas en el pedernal de la voluntad, no podemos olvidar la peripecia vital de Juan Latino. Un niño que llegó encadenado desde las costas de África para servir en la casa del Duque de Sessa, acabó por demostrar que el entendimiento no entiende de linajes ni de colores de piel. Juan Latino no solo conquistó su libertad, sino que, armado con el latín de los clásicos y una inteligencia que deslumbraba a la misma Granada del siglo XVI, se convirtió en el primer catedrático negro de la Universidad. Su biografía es un recordatorio de que el libro es, a menudo, la única herramienta capaz de convertir a un esclavo en un maestro, y de que la cultura, cuando se arraiga en un espíritu indomable, es la mayor fuerza de emancipación que conocen las personas.

Créditos:
Raquel Corrionero Rivas, directora de la biblioteca municipal de La Chata.
Imagen de la portada: Foto de la biblioteca municipal La Chata de Carabanchel.

Lecturas recomendadas: Juan Latino: el esclavo catedrático. Eduardo Soler Fiérrez. Narrativa no ficción. Eirene Editorial.

Maran Cat. El origen. Eva Braojos.

Maran Cat es un gato callejero que se gana la vida contando adivinanzas y acertijos frente a la pescadería de su amiga Leo. Sin embargo, algo ocurre en la isla de Garatia para que se convierta en el detective Maran Cat.

Descubre en esa trepidante aventura en que consiste el pacto gato-rató, qué es el ratpacho y cómo la gatamola estuvo a punto de romper la tranquilidad de la isla.

¡No querrás dejar de leer!

Imagen de portada
M.ª Carmen Mórdom

Asociación que amadrina:
Afanion es una Asociación de Familias de Niños con Cáncer de Castilla-La Mancha que se constituyó en 1995 con el objetivo de mejorar la calidad de vida de este colectivo. Con la compra de este libro se está donando 1€ a la asociación.

Lectura recomendada: «Maran Cat». Infantil y Juvenil. Eirene Editorial.

Presentación «Maran Cat»

¡Ya está aquí, ya llegó! Maran Cat, el gato detective de Eva Braojos que nos marancantó con sus primeras aventuras.

Con esta precuela vamos a descubrir el origen de sus dones detectivescos.

Eva Braojos, novelista, inició su trayectoria como escritora en la literatura infantil y después de dos novelas, vuelve a maranvillarnos desde los 7 hasta los 100 años.

M.ª Carmen Mórdom es ilustradora con una trayectoria tanto en álbumes ilustrados de adultos como en infantiles.

En la librería Bravo de Fuenlabrada nos reuniremos el próximo 19 de febrero, a las 17:00 horas, para disfrutar con nuestro detective preferido: Maran Cat.

Ficha artística:
Autora texto: Eva Braojos
Autora imagen de cubierta e ilustraciones: M. ªCarmen Mórdom

Lugar:
Librería Bravo
C/ Buenos Aires, 5 – Fuenlabrada

Cómo llegar:
Metro: L12 Parque de los Estados

Asociación que amadrina:
UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo tiene tiene el propósito de dar asistencia a los desplazados y sus descendientes hasta que exista una solución justa y definitiva a su terrible situación, Con la compra de este libro se colabora con 1 euro.

100 años del nacimiento de Carmen Martín Gaite (Victoria Alonso).

Llegado el mes de enero y con las preocupaciones y desvaríos que nos ha traído este nuevo año, creo que es momento de hacer balance y valorar el año anterior. Comienza el 2026 con noticias alarmantes alrededor del mundo, aunque todavía nos queda el regusto de algunos acontecimientos interesantes a nivel cultural que se celebraron en el 25. No podemos olvidarnos de los eventos y celebraciones que nos han hecho disfrutar; recordar a las y los protagonistas culturales de nuestro entorno es un regocijo y un homenaje personal imprescindibles.

Sin duda uno de las efemérides más importantes de este año ya antiguo y terminado, visto desde el mundo de la literatura, es la celebración del centenario de varios escritores nacidos en 1925, aquellos «niños asombrados»¹ que forman parte de la llamada generación del 50 y quiero escribir este texto como un humilde homenaje a la escritora que les dio luz, profundidad y originalidad a todos ellos: Carmen Martín Gaite, Carmiña.

El año 2025 marcó el centenario del nacimiento de Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925 – Madrid, 2000), una de las figuras más relevantes de la narrativa española de la segunda mitad del siglo XX. Novelista, cuentista, poeta, ensayista, traductora y pensadora; se consagra, de entre todos los miembros de su generación como una intelectual total, ocupando su obra un lugar central en la llamada Generación del 50 y siendo la piedra de toque indispensable para la evolución de la literatura española actual.

Con motivo de esta efeméride, diversas instituciones culturales, académicas y artísticas organizaron homenajes a lo largo de todo el territorio español con el objetivo de reivindicar su legado intelectual y creativo.

Los centenarios literarios constituyen una herramienta fundamental para la relectura crítica de los autores consagrados y para la actualización de su recepción entre los nuevos lectores. En este último aspecto es en el que se echan de menos actividades y eventos para los lectores de colegios e institutos en los que fomentar desde la base de las lecturas, la obra de Carmen y darle una dimensión diferente y además, muy merecida. En el caso de Carmen Martín Gaite, el centenario de su nacimiento coincidió con un renovado interés académico por cuestiones centrales de su obra, como la construcción de la identidad femenina, la memoria, la oralidad y el diálogo como forma de conocimiento.

Las conmemoraciones de 2025 no solo buscaron celebrar a la escritora, sino también consolidar su presencia en el repertorio literario español e internacional mediante exposiciones, representaciones teatrales, conciertos, publicaciones y actos simbólicos de carácter institucional.

Uno de los ejes fundamentales del centenario fue el respaldo institucional. El Ministerio de Cultura impulsó un programa conmemorativo de alcance nacional, coordinando actividades en colaboración con bibliotecas, universidades y organismos culturales.

Entre los actos más significativos destacó la emisión de un sello conmemorativo por parte de Correos, incorporando a Carmen Martín Gaite en la memoria colectiva del Estado. Asimismo, el Instituto Cervantes depositó un legado in memoriam en la Caja de las Letras, compuesto por manuscritos, cartas y objetos personales, garantizando así la preservación material de su memoria.

La Biblioteca Nacional de España inauguró una exposición monográfica dedicada a su vida y obra, que reúne documentos inéditos y primeras ediciones, fotografías, collages… prolongada hasta junio de 2026 y comisariada por José Teruel² debido a su relevancia cultural y académica; es decir, la única actividad conmemorativa que todavía sigue viva en el inicio del 2026.

El ámbito literario y universitario desempeñó un papel central en las celebraciones del centenario. Salamanca, ciudad natal de la autora, se convirtió en uno de los principales focos conmemorativos mediante ciclos de conferencias, lecturas públicas y encuentros literarios organizados por el ayuntamiento y la universidad de la ciudad castellana.

Especial relevancia tuvo el XXVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, que incluyó un homenaje específico a la dimensión poética de Martín Gaite, menos conocida que su narrativa, pero fundamental para comprender su universo creativo.

En el plano editorial, la concesión del Premio Comillas 2025³ a una biografía dedicada a Carmen Martín Gaite supuso un reconocimiento crítico de primer orden, consolidando su figura como objeto de estudio historiográfico y literario. Esta biografía de José Teruel, ha supuesto un punto de inflexión en lo relativo a su vida y su obra, ya que se le considera un verdadero experto en la figura de la autora.

Las artes escénicas también contribuyeron de forma significativa a la celebración del centenario. Diversos teatros incorporaron adaptaciones de obras como Caperucita en Manhattan y El cuarto de atrás en sus programaciones, acercando su narrativa a nuevos públicos, aunque considero escasas el número de representaciones en la capital y su gira posterior.

En el ámbito musical, el concierto homenaje celebrado en el Teatro Monumental de Madrid, a cargo de Amancio Prada (con quien Carmen ya había cantado y recitado su obra), titulado «Calila4, caravel de caraveles» y el Coro RTVE, en el que se puso de relieve la dimensión cultural y emocional de su legado, vinculando literatura y música como formas complementarias de expresión artística.

El conjunto de homenajes realizados en 2025 evidencia la vigencia de Carmen Martín Gaite como autora clave de la literatura española contemporánea. La diversidad de formatos —institucionales, académicos, artísticos y editoriales— permitió una aproximación plural a su obra y favoreció su difusión intergeneracional.

Estas conmemoraciones no solo funcionaron como actos de recuerdo, sino también como espacios de reinterpretación crítica, contribuyendo a mantener vivo el diálogo que la propia autora consideraba esencial para la literatura y mostrando su concepto de «interlocutor».

El centenario del nacimiento de Carmen Martín Gaite en 2025 ha supuesto una oportunidad excepcional para reafirmar su importancia dentro del mundo literario español. Los homenajes realizados por las instituciones y los teatros reflejan un esfuerzo colectivo por preservar y actualizar su legado, situándolo en el centro del debate cultural contemporáneo, aunque, insisto, escaso. La obra de esta gran autora debe consolidarse como un referente imprescindible para comprender la literatura, la cultura y el pensamiento crítico en la España del siglo XX y XXI.

En mi opinión han faltado los homenajes, lecturas y programas oficiales en los colegios y los institutos para leer o releer a esta gran escritora. Escribirle cartas, hacerle dibujos o ilustraciones de sus cuentos y/o poemas, lecturas dramatizadas de textos o poemas y, por supuesto, darle un gran protagonismo a su Caperucita en Manhattan, haciendo que los niños y los adolescentes puedan acercarse con esta obra a la gran escritora como una manera necesaria de sembrar el legado de su literatura y compartir así el regocijo de su gran imaginación. Es de recibo que una obra como la de Carmen tenga una repercusión mucho más extensa e importante en todos los ámbitos de la cultura y de la sociedad general, debido a la relevancia y la extensión de la obra de la autora.

Notas:

¹ Ana María Matute llamó «niños asombrados» a sus coetáneos; la denominada «Generación del 50», marcada indeleblemente por la Guerra Civil Española.

² José Teruel Benavente, es a día de hoy el mayor estudioso y experto conocedor de la vida y la obra de Carmen Martín Gaite.

³ José Teruel Benavente, ganador del Premio Comillas 2025 por «Carmen Martín Gaite, una biografía». Tusquets, Barcelona. Marzo 2025.

4 Calila es el nombre con el que llamaba su hija Marta a Carmen Martín Gaite.

Créditos:
Imagen de portada: sello conmemorativo del centenario del nacimiento de Carmen Martín Gaite.

Lectura recomendada: Al otro lado del río. Antología de relatos coordinada por Jorge Ruiz Morales: «Zapatos de tacón roto». Victoria Alonso. Narrativa ficción. Eirene Editorial.
Otros libros: Relatos indisciplinados.

Querida lectora, querido lector (Teresa Olalla).

Querida lectora, querido lector:

¿Cuánto hace que no sientes la ilusión de abrir el buzón y encontrar esa carta que llevas esperando días, semanas, puede que meses?

La inmediatez de la mensajería instantánea ha asesinado, no solo esa ilusión, sino el tiempo de espera, la pausa de sentarnos a dedicarle a otra persona nuestro tiempo para contarle nuestra vida, nuestra historia; ha asesinado tocar la hoja escrita por otra persona que se desvela en unas cuantas líneas. Ha asesinado el romanticismo de la comunicación profunda y verdadera, aquella que se lleva a cabo pensando y repensado qué vas a contar; ha asesinado el acto íntimo de narrarnos.

Las cartas tenían eso, que contaban historias, algunas tan literarias que se han publicado, como por ejemplo La voz del padre, la voz de la madre de Lucía Bonet Guillot (2020), en el que se recoge, entre otras cosas, las notitas que sus abuelos se entregaban a escondidas cuando su abuelo estaba preso durante el franquismo.

Las cartas son testimonio en presente de la Historia y por eso las editoriales han publicado la correspondencia de personalidades, pero como soy escritora me voy a centrar en mencionar las de escritores, escritoras, editores, (nótese que no especifico editoras).

Elijo unas cuantas a modo de ejemplo por mi propio gusto: Joseph Roth & Stefan Zweig: Ser amigo mío es funesto (Correspondencia 1927-1938), una auténtica fantasía de título, por otro lado; Hermann Hesse & Thomas Mann: CorrespondenciaVictoria Ocampo & Virginia Woolf: Correspondencia, (véase que hay títulos poco originales); Anaïs Nin: Una pasión literaria: Correspondencia.  Si tienes gusto por el salseo, no me digás que no mueres por leer las cartas que se enviaban don Benito Pérez Galdós y doña Emilia Pardo Bazán.

Querida lectora, querido lector, me quiero parar un momento en Miguel Delibes & Josep Vergés: Correspondencia 1948-1986, aquí la diferencia es que se trata de la comunicación entre el autor y su editor¿Por qué me detengo en ello? Cuando se celebró el centenario del nacimiento de mi amado Delibes, fui a la exposición que se celebraba en la Biblioteca Nacional. Fue un momento hermoso, paralizante y motivante al mismo tiempo ver sus manuscritos y ver, sí, sus cartas, incluso la que envió al jurado del Premio Nadal para aclarar que si su obra llegaba tarde era responsabilidad del servicio de Correos.

Según salí envié un mensaje a mi mejor amigo y le escribí una carta: «Cuando seamos escritores muertos y famosos no podrán exponer nuestras cartas porque solo enviamos wasaps». Me respondió con un mensaje.

Mi amigo y yo no llegaremos a ser escritores famosos (muertos sí por razones obvias), pero tampoco nadie leerá la cantidad de información interesante, anécdotas, risas y llantos que él y yo compartimos, os aseguro que en sus mensajes hay mucha literatura: compartimos ideas, nos ayudamos cuando estamos atascados y en cada uno de nuestros mensajes se siente la amistad que nos une. No habrá un libro titulado: Álex Casas Segú y Teresa Olalla: Correspondencia. O Una vez tuve un amigo escritor y estas son nuestras cartas. Ambas opciones publicadas por Eirene Editorial.

Hay tanta magia en la correspondencia que tiene su propio género literario: el género epistolar. La complejidad y riqueza que tiene este género es que solo contamos con las cartas de una de las personas implicadas, con lo que la escritora o el escritor debe tener la habilidad de contar en una de sus cartas la información que ha recibido del otro participante sin que se note que está repitiendo lo que ha leído. Un lío, ¿verdad? Lo hermoso es cuando lo lees y no te das cuenta.

Puesto que soy yo quien te escribe esta carta, me voy a permitir dos lujos: uno, el de mencionar a mi autor y autora favorita; dos, mencionarme a mí misma.

Dos grandes ejemplos de este género son Miguel Delibes con la novela Cartas de un sexagenario voluptuoso y Lucia Berlin en el relato Querida Laura. En ambos casos, además, hacen una radiografía de la sociedad en la que estaban inmersos.

En cuanto a mí, y pecando de ser soberbia, en la antología de relatos Al otro lado del río (2025) podéis encontrar Tustin, Orange, relato en el que me propuse hacer un ejercicio narrativo en el que una adolescente le cuanta a una amiga a través de cartas cómo está viviendo su viaje a Estados Unidos para aprender inglés; en esas cartas se debe sentir su transformación. Confieso que me inspiré en Lucia Berlín porque la adoro, (estas son las cosas que una puede hacer al escribir una carta: confesar faltas y pecadillos).

Romántica, lo que se dice romántica, no soy. Pero melancólica… Lectora o lector, ¿de verdad no echas de menos escribir y recibir cartas? Yo sí, lo he intentado con escaso éxito, vamos, que ha sido un fracaso, pero no pierdo la esperanza.

Por eso, con esta carta quiero lanzar una propuesta: ¡volvamos a escribirnos!

¿Qué te parece si escribes una carta a la dirección postal de Eirene Editorial?

Prometo responder y, quién sabe, tal vez algún año se publique Ese maravilloso experimento qué es narrarnos la vida (VV.AA., Eirene editorial).

Créditos:
Imagen de portada: buzón de correos en la calle Alcalá. www.correos.es

Lectura recomendada: «Tustin, Orange», Al otro lado del río. Teresa Olalla Tomey. Narrativa ficción. Eirene Editorial.
Otros libros: Obsesión y Lo peor que le puede pasar.

Leyendo con Eirene (Editorial)

El próximo 25 de febrero, Eirene Editorial comienza una nueva aventura: el club de lectura «Leyendo con Eirene (Editorial)».

En la Biblioteca Pública La Chata de Carabanchel, con carácter mensual, empezamos con mucha ilusión este club de lectura. Un club que además incorporará actividades complementarias, también una vez al mes.

Leeremos cada mes uno de los diferentes títulos que conforman las distintas colecciones de la editorial. Compartiremos reflexiones, analizaremos personajes, descubriremos aprendizajes. Puede que coincidan emociones o puede que descubramos nuevas perspectivas sobre nuestra lectura.

¡Os esperamos!

Dirección: Biblioteca Pública La Chata Calle del Gral. Ricardos, 252, Carabanchel, 28025 Madrid

«Aldonza Lorenzo-Dulcinea del Toboso» por María Ana Sanz Huarte (Amelia Guibert Navaz).

Son muchas las obras y escritos que María Ana Sanz Huarte (1868-1936) realizó en defensa de la mujer. Siempre se rebeló contra la situación de sumisión y falta de reconocimiento de sus derechos incluidos hasta en el código legal.

No por ello dejo de reconocer la acción de muchos hombres por valorar, en su justa medida, a la mujer.

Y voy a centrarme en esa frase «… mucho debe la mujer a Cervantes».

Efectivamente por ello Cervantes tendrá un gran protagonismo en sus conferencias tanto en fiestas del libro, como en celebraciones en las escuelas de Magisterio y en otros centros. Importante será la conferencia impartida en la Fiesta del Libro de la Escuela de Magisterio de 1932 sobre las Novelas Ejemplares, donde destaca los perfiles de mujeres como: «La Española Inglesa», «La Ilustre Fregona» y «La Gitanilla».

Quizá su conferencia: «Siluetas femeninas en el Quijote», sea, por la variedad de perfiles femeninos, la valoración de diversas actitudes de la mujer, matizando con decoro hasta la maldad de la duquesa, sea su escrito más relevante.

Lo pronunció en las Escuelas de San Francisco clausurando un homenaje a Cervantes en su centenario y la volverá a pronunciar en el Ateneo de Navarra en 1934.

Archivo fotográfico familiar María Ana Sanz Huarte.

En estas conferencias con títulos parecidos señala distintos perfiles de mujeres. Y como final incluye el de Aldonza Lorenzo-Dulcinea del Toboso:

«El nombre es aquí toda una revelación. Aldonza Lorenzo, suena en los oídos como algo rajante, duro, fuerte, Dulcinea… Dulcinea del Toboso, nombre ‘músico, peregrino y significativo’ es como pulsación de arpa eólica, como aura suave de perfumado abril.

Es Aldonza la hembra garrida, membruda, y fuerte, de ancha cadera y acentuadas curvas, nuncio de ubérrima fecundidad; la morena varonil que comparte infatigable con el gañán y la moza la dura labor campesina; la Venus lugareña que desenvuelta y a la vez recatada, admite entre alegres carcajadas, los requiebros, y rechaza con energía con empellones cualquier desmán del mocerío que la desea.

No busquéis en su alma inquietudes ni en su cerebro espinas. Su vida se deslizará plácida, sin añoranzas ni deseos.

El amor no alterará jamás la regularidad de su pulso. Casará cuando la familia lo disponga, con el mozo que aporte más pies de viña o más robadas de tierra de pan llevar. Se reproducirá la raza trabajadora y fuerte de los Corchuelos, y al llegar el último día, sin ansias ni lucha interna, se entregará cristianamente a la muerte, con la impasible tranquilidad con que en su vida se entregó al trabajo.

De esta figura maciza y áspera, como bloque sin pulir, surge en la fantasía de Don Quijote la más espiritual encarnación, así como de la informe pira de toscos leños, emerge la llama ondulante y graciosa, que ilumina el espacio, purifica cuanto alcanza y asciende sutil al cielo.

Dulcinea, la de los rasgados ojos verde-esmeralda; le da sobrehumana hermosura, en quien se realizan los quiméricos atributos de belleza, que los poetas dan a sus damas. Milagro de amor, acabado modelo de perfección a quien rinde Don Quijote, honor y vida.

A ella se encomienda fervoroso desde la primera aventura que se ofrece a su arrojo temerario al velar sus armas el novel caballero, hasta el instante supremo, tristísimo en que vencido por el arrojo de la Blanca Luna con voz débil y congojosa, pero con entera voluntad, proclama a Dulcinea por la más hermosa mujer del mundo.

Las invocaciones más tiernas y regaladas, las más férvidas y arrogantes, las más dolientes y quejumbrosas, repite el eco por Dulcinea en la árida llanura de la Mancha, en las selvas y florestas de Sierra Morena, en el Palacio ducal y en la playa de Barcelona

Por ella acomete el Hidalgo las más increíbles hazañas, arrostra mil veces la muerte, desprecia las comodidades, sosiega sus arrebatos, busca gloria y prez.

Ella pelea en mí y vence en mí, y yo vivo y respiro en ella y en ella tengo vida y ser. Puede darse expresión más encendida, más apasionada, más sobrehumana de amor terrenal?

Y, no obstante, Don Quijote sabe que su amor no tiene sustantividad, que es una quimera, una ficción, sustentada en base de arcilla en la que a veces llega a creer.

El donoso cuento de fina gracia picaresca, que refiere Don Quijote de la viuda, hermosa y rica que se casa con el motilón, descubre bien a las claras su íntimo pensamiento, y en otra ocasión apremiado por la Duquesa responde evasivamente:

‘Dios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo’.

¿Más que necesidad hay de que exista, para que su nombre, inflamando el vehemente corazón del Caballero, haya escalado la inmortalidad?

La grandeza de Dulcinea es hechura y reflejo de la de su rendido creador. En ella adora Don Quijote su propia excelsitud, porque privilegio del genio es sublimar cuanto pasa a través de su alma.

De oro purísimo y primorosa labor de orfebre cubrió Don Quijote la tosca figura de Aldonza, transformándola en la sutil de Dulcinea.

Y he aquí nuevamente reproducida con la magia del genio, el eterno contraste de lo positivo y lo ideal, de la prosa y de la poesía, de la aspiración que vuela y la realidad que repta.

Aldonza, la que ahecha trigo; la que en faena suda, se broncea y tuesta al aire y al sol, la que rastrilla lino y carga costales, la que tira de la barra y habla a gritos por las bordas del corral; la que trasiega y suda la que ajetrea y trabaja…

Dulcinea, la que inserta perlas y borda para su amado empresas de oro y pedrería; la que trasciende a oriental perfume, la que habita suntuoso palacio, la que sueña tras el calado ajimez, la exquisita, la noble la bella…

¿Pero es que Dulcineas y Aldonzas han de ir en contrapuestas rutas sin encontrarse jamás?

Es acaso incompatible el brío y robustez de Aldonza, su útil laboriosidad, su sencillez sin artificio, su buen sentido práctico, con la exquisita distinción, seductora gracia y alta jerarquía psíquica de Dulcinea?.

Si no existiese este acabado tipo de mujer que encasta las dos estirpes, hay que crearlo, porque la complejidad del vivir moderno, y la participación de la mujer en todos los sectores de la actividad humana le están demandando el regio empuje de Aldonza Lorenzo, con la fina espiritualidad de Dulcinea del Toboso.

Señores, al remover de la estantería la obra cumbre de Cervantes, un poco arrinconada tras la profusa producción de la literatura contemporánea, salieron a luz (curiosas por asomarse a nuestro mundo), las deliciosas mujeres que creó su fantasía.

Devolvámoslas con veneración al lugar que las inmortalizó y del que acaso no debieran haber salido, pidiendo perdón al ‘Manco’ insigne por mi osadía, y, a ustedes señores, por haber abusado de su benévola atención.»

Créditos:
Imagen de la portada: Dulcinea (1957) en el Monumento a Cervantes, escultura de Coullaut-Valera en la plaza de España de Madrid. Fotografía de Luis García.

Lecturas recomendadas: María Ana Sanz Huarte (1868-1936). En primer término, mujer. Amelia Guibert Navaz. Narrativa no ficción. Eirene Editorial.