Óptica femenina en la literatura. Mesa Redonda (Sala Milagros). «Cruza Carabanchel 2024». (Amelia Guibert Navaz).

Intervención de Amelia Guibert Navaz, autora de la biografía «María Sanz Huarte (1868-1936). En primer término, mujer».
Quiero agradecer a la organización de “Cruza Carabanchel 2024”, por
haberme invitado a esta mesa redonda para hablar como mujer que ha escrito
una biografía sobre una mujer, María Ana Sanz
Huarte (1868-1936), en primer término Mujer,
editada por Eirene Editorial.
Y también quiero agradecer a todas las personas presentes, hombres y mujeres, interesadas en ver nuestra visión de mujeres que escriben sobre mujeres.
Tengo que reconocer que, al ser nieta de mi biografiada, me ha sido fácil, y también difícil,
escribir desde el sentimiento pero también desde la objetividad, sobre la figura de una mujer comprometida en la defensa de la mujer.

Si leéis esta biografía, podréis constatar si mi afecto exagera la visión de su obra innovadora. Porque, aunque no conocí a María Ana Sanz, me une a ella el gran afecto y admiración que me fueron trasmitidos a través de mi madre. De aquí mi dedicatoria en dicho libro:
A mi madre, también hija.
A mis hijas como madre, con la esperanza de que
esta cadena de amor perdure en el tiempo
.


Porque lo que soy, como decía recientemente Carmen Caro, nieta de Carmen Baroja con palabras parecidas, lo soy, en cierta manera, como fueron mi abuela y mi madre, en primer término, Mujer.
Y recientemente. en una de mis deliciosas charlas con mi nieta Iris, de 9 años, respondiendo a su pregunta interesándose por cómo era mi madre, le conté una historia real:

Mi madre, maestra, acogió en su casa a un niño austriaco, que debido al, hambre, al miedo y al abandono se había convertido con tan solo 6 años en un niño agresivo y violento que había sido ya devuelto por tres familias. Sin embargo, mi madre con habilidad, acogida y cariño consiguió que aquel niño, de una violencia extrema, se convirtiese en el niño maravilloso que fue Harry.
“Abuela tu mamá hizo magia”.

Y sí, Iris, me dio la pista: las mujeres podemos ser magas y eso es lo que hizo
María Ana Sanz en todos los campos. Porque es increíble su ingente obra en defensa de
para ella los “dos seres oprimidos: la Mujer y el Niño”. Hizo mucho por los niños desde su posición de profesora y directora de la Escuela Normal de Navarra para mejorar la calidad de una Escuela donde, además de tener una feliz infancia, pudieran ser personas bien formadas.
También procuró en un mundo de hambre y miseria mejorar la alimentación, la ropa de los niños y niñas y mejorar su salud en contacto con la naturaleza. Para ello creó con una amplia colaboración: comedores escolares, roperos escolares y campamentos de verano.
E hizo mucho para evitar la delincuencia infantil a través dela educación y de la reinserción como miembro del Tribunal del Menor.
Pero me voy a centrar en sus ideas pare conseguir la liberación de la mujer y la igualdad de derechos. Son muchos los escritos en relación a este tema, pero he escogido una conferencia pronunciada en un Congreso del Colegio Médico en Pamplona en 1922, titulado “La mujer en la sociedad actual”:


El pasado de la mujer, se ha dicho, es una formidable acusación envuelta en lágrimas.
En la familia, absorbida su personalidad por la del marido; en la sociedad sin medios económicos, sin capacidad para desenvolverse; en el Estado, como contribuyente explotada, con deberes y sin derechos.


En esta conferencia en un riguroso análisis de la persistencia de la falta de libertad y derechos a principios del S.XX para conseguir la liberación y la igualdad de derechos, reclamó reformas educativas y jurídicas:


Resulta escandalosa la desigualdad en relación al hombre, destacar que una mujer puede perder la custodia de los hijos en caso de segundas nupcias, cosa que no ocurre a los varones, o el derecho de los padres de desheredar a una hija por ejercer libertad sexual y no permitir el derecho de poder desheredar al hijo libertino, simples ejemplos, pero significativos…


María Ana Sanz consideraba primordial la necesidad de educar a la mujer, cosa que hará desde su obra como docente y directora de la “Escuela Normal”, también como creadora de la “Escuela Hogar para mujeres obreras” y también como presidenta de la “Asociación de antiguas alumnas”.
María Ana realizó una gran labor durante muchos años con sus diversas actividades en especial creando una Biblioteca que contenía una gran número de volúmenes.
Para María Ana Sanz, el libro es un arma primordial en la lucha feminista para conseguir la victoria. Por ello serán muchos los actos solemnes que realizará en la Escuela Normal y en el Ateneo en las fiestas del Día del Libro.
Participó en muchos congresos y conferencias para mejorar la educación de la mujer y para conseguir esa ansiada liberación de la mujer señalando en estos párrafos finales sus efectos positivos:

Con su imán dentro del alma, bien podemos permitirla (a la mujer) surcar las nuevas vías que le brinda el progreso; porque ella sabe, con exquisita ciencia femenina, que los derechos inalienables e indestructibles que afianzan la dicha, más que del Código dimanan del corazón. Entonces, libres de temores para el porvenir, saludemos la aurora de una nueva civilización, en que la mujer aportará a la humanidad, con el esfuerzo consciente de su labor de asociada, el rico tesoro de su alma de mujer: dulzura, misericordia, bondad, amor.

Me despido de vosotras deseando que con ilusión, actividad y esperanza lo consigamos plenamente. Muchas gracias. Amelia Guibert Navaz.

Lectura recomendada: María Ana Sanz Huarte (1868-1936). En primer término, mujer. Amelia Guibert Navaz. Narrativa no ficción. Eirene Editorial.

Años 80. (Jorge Díaz Leza. Ilustraciones de María Jesús Leza)

Jorge Díaz Leza nos sumerge en los vibrantes años 80. Acompaña a Max en su decisión de encerrarse en casa, rodeado de objetos de aquella época, en un intento por detener el tiempo. Esta historia nos lleva a reflexionar sobre los eventos que llevaron a Max a tomar esta decisión autocondenatoria, mientras nos sumerge en una época de contrastes y luchas, donde la creatividad chocaba con las injusticias. Descubre cómo Max y su hija Paula se enfrentan a los desafíos de la década prodigiosa, incluyendo la infame destrucción del valle de Riaño, cuya resistencia se convierte en un ejemplo de entusiasmo y entereza. Revive la memoria de esta época a través de este relato apasionante. Atrévete a adentrarte en los años 80 con esta obra que captura la esencia de una década inolvidable.

Asociación que amadrina:
UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo tiene tiene el propósito de dar asistencia a los desplazados y sus descendientes hasta que exista una solución justa y definitiva a su terrible situación, Con la compra de este libro se colabora con 1 euro.

Lecturas recomendadas: «Años 80». Ficción. Eirene Editorial.

Poesía de barrio (Raúl Castañeda).

Descubre la valiente poesía de Raúl Castañeda en su obra Poesía de barrio, donde el joven poeta nos sumerge en la historia contemporánea de los barrios del sur de Madrid.

A través de sus versos, nos muestra los contrastes y las vivencias de los vecinos, reflejando la realidad de los barrios de trabajadores e inmigrantes. Una obra que trasciende las fronteras de la geografía para conectar con la esencia de cualquier ciudad de España o de Europa.

Sumérgete en este poemario que captura la esencia de la vida en comunidad y la lucha por la felicidad en un entorno donde la realidad se muestra cruda y a la vez poética.

Asociación que amadrina:
Plataforma de Afectados por la Hipoteca: Con la compra de este libro está donando un euro a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Madrid Centro-Arganzuela. La PAH es un movimiento social presente en una multitud de puntos del Estado y que tiene como objetivo la defensa del derecho a la vivienda de todas las personas.

Lectura recomendada: «Poesía de barrio». Voces nuevas. Eirene Editorial.

De tierra y barro (Marisa Peña)

Descubre la profunda poesía de Marisa Peña en su libro De tierra y barro, donde cada verso es como una obra de arte moldeada con sinceridad y sabiduría.

En estas páginas, la autora nos invita a sumergirnos en su búsqueda personal, en la exploración de sus miedos y en la conexión con el latido íntimo que late en todas las cosas.

Con una mirada única y una voz que resuena en lo más profundo, Marisa Peña nos lleva de la mano a través de paisajes emocionales y reflexiones que nos hacen cuestionar y comprender nuestro entorno de una manera nueva.

Sumérgete en esta obra conmovedora y deja que la poesía de Marisa Peña te transporte a un mundo de introspección y autenticidad.

Asociación que amadrina:
Afanion es una Asociación de Familias de Niños con Cáncer de Castilla-La Mancha que se constituyó en 1995 con el objetivo de mejorar la calidad de vida de este colectivo. Con la compra de este libro se está donando 1€ a la asociación.

Lectura recomendada: «De tierra y barro». Voces Nuevas. Eirene Editorial

Las aves y las letras. Los personajes alados de la literatura universal. (Weselina Gacinska)

«Las aves y las letras. Los personajes alados de la literatura universal» de Weselina Gacinska es un libro que nos invita a un fascinante viaje a través de las aves presentes en la poesía y la narrativa a lo largo de la historia. Desde cuervos parlantes hasta colibrís resplandecientes, esta obra nos sumerge en un mundo donde las aves son mucho más que simples criaturas para convertirse en símbolos y metáforas que trascienden las fronteras de lo real. Con una mirada filológica y ornitológica, este libro nos ofrece una perspectiva única sobre la conexión entre la literatura y la naturaleza, explorando la afinidad entre el ser humano y el mundo alado que lo rodea. Sumérgete en las páginas de «Las aves y las letras. Personajes alados de la literatura universal» y descubre la belleza y profundidad de estas criaturas que han inspirado a escritores de todas las épocas y tradiciones literarias.

Asociación que amadrina:
GREFA. Con la compra de este libro está donando 1 euro a GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat), que es una ONG sin ánimo de lucro que nace en 1981 como asociación para el estudio y conservación de la naturaleza. www.grefa.org.

Lectura recomendada: «Las aves y las letras. Los personajes alados de la literatura universal». No ficción. Eirene Editorial.

Nacida en los 40 (Paz Verret).

Últimamente, y debido a la tragedia vivida en la primavera de 2020 como consecuencia de la pandemia de la COVID-19, se habla mucho de los mayores, de la generación nacida en los años 40.
Muchos de estos mayores estaban viviendo el último tramo de su vida en diferentes residencias españolas. Muchas y muchos fallecieron en soledad ante la impotencia y el dolor de sus familias que no pudieron acompañar ni despedirse de sus madres o padres, abuelas o abuelos.
«Sin embargo, gracias a ellas y a ellos, a su gran trabajo, su perseverancia, su fe y su gran amor hemos llegado nosotros a ser lo que somos ahora. Tenemos que agradecérselo siempre, a todas horas, sin escatimar en nada, dándoles todo nuestro amor y toda nuestra atención el tiempo que les quede de vida», reflexionaba con nosotras Paz Verret cuando estábamos preparando esta edición.
Reflexión que suscribimos totalmente.
Y a ti, Paz Verret, te agradecemos de todo corazón que hayas querido compartir con Eirene Editorial el testimonio de tu vida.
Estamos seguras de que las lectoras y los lectores de Nacida en los 40 van a disfrutar y emocionarse, y recordar o descubrir como ha sido la vida de esta generación que nació en la postguerra.
Una vida que Paz Verret recoge en estas memorias con gran ternura, mucho humor e infinito amor.

Paz Verret es una mujer nacida en la postguerra que creció y evolucionó a la par que la sociedad española. Este libro, titulado «Nacida en los 40», es un emotivo homenaje a la generación de los años 40. En estas memorias, Paz Verret relata con gran ternura, humor e infinito amor sus vivencias y experiencias de vida. Descubre a través de sus palabras cómo fue crecer en una época marcada por la historia de España y cómo logró enfrentarse a los desafíos con valentía y resiliencia. Sumérgete en la obra de esta autora y conoce de cerca la historia que marcó a toda una generación. ¡Hazte con tu ejemplar y disfruta de esta conmovedora lectura!

Asociación que amadrina:
Semilla para el cambio que trabaja desde 2009 en la ciudad india de Varanasi con los colectivos más desfavorecidos de la sociedad: la infancia y las mujeres, a través de proyectos de educación, nutrición, salud y empoderamiento de la mujer. Con la compra de este libro se está donando 1€ a esta ONGD.

Lectura recomendada: «Nacida en los 40». Narrativa no ficción. Eirene Editorial.

La poesía crítica es necesaria (Raúl Castañeda).

El poema como artefacto eficiente. Raúl Castañeda.

La poesía es un lugar no solo de entretenimiento y expresión emocional. Todas las artes han tenido siempre una pulsión entre autores que han volcado sus inquietudes políticas y sociales en sus obras frente a poderes económicos que han apoyado sistemáticamente a aquellos que incomodan menos al lector y a los intereses de las grandes compañías. La poesía crítica no creo que esté necesariamente en contra de la poesía que no lo es sino del monopolio de la poesía como producto comercial y de entretenimiento que fomenta el sistema. La poesía no está hecha para ganar dinero, aunque deban vivir con dignidad los escritores, y hay que recordar a los poderosos que no de todo se puede hacer negocio, que saquen sus manos del alimento del pueblo. En literatura las grandes distribuidoras apoyan sistemáticamente un tipo de poesía superficial,  poco elaborada, con escasas capas de lectura y centradas , al igual que ocurre en la música mainstream, en temáticas superficiales (como el amor romántico) que empuja a realizar lecturas  rápidas y por tanto un consumo acelerado del artefacto cultural -el libro- a costa de que la cultura del pueblo se adolezca porque acostumbra a este a mensajes más simples y poemas más cortos, reduciendo así el esfuerzo cognitivo del lector y limitando el desarrollo de sus capacidades intelectuales y/o emocionales. Por tanto, la poesía crítica como movimiento de contrapoder permite no solo construir una cultura que ralentice los tiempos y se pregunte el por qué de las cosas sino que alimente , en lugar de anestesiar, el sustrato nutritivo de los cerebros. Y es que este tipo de poesía ha servido siempre, aunque no haya gozado de gran altavoz mediático, de encuentro para la reflexión y la inquietud, en ocasiones desde un vehículo emocional y/o racional, un sitio para obtener más que respuestas, nuevos interrogantes para no pasar de puntillas o con inercia por la vida sino obtener en consecuencia una conciencia del mundo en el que vivimos, las estructuras socioeconómicas que lo sostienen y repensar  nuestros comportamientos y actitudes colectivas e individuales. La poesía crítica es necesaria no solo para enjuiciar los males de nuestra sociedad y señalar a los responsables, sino para trabajar, desde el poder que otorga la metáfora, en imaginar un nuevo mundo, otras formas de organizarnos más amables entre nosotros y con el planeta. Para ello, la crítica del poema no debe -en mi opinión- quedarse en el quejido legítimo sino en evidenciar poéticamente las causas estructurales que explican los dolores de nuestra cotidianidad con la mirada siempre en otros futuros posibles. Los poetas a los que admiro tienen esa capacidad para fotografiar el paisaje diario y revelar detalles desapercibidos en esta sociedad en la que deambulamos con prisa. Creo que la poesía crítica posee limitaciones materiales para cambiar el entorno -un poema no para un deshaucio, los desahucios lo paran las personas- pero posee potencialidades simbólicas para inducir nuevas miradas que impulsen acciones transformadoras. Además, en un momento de auge conservador marcado por un peligroso revisionismo histórico, entre otras cuestiones más graves, la poesía ha sido siempre y será un lugar para la memoria, la reparación y la defensa del más débil. 

Algunos autores como Jorge Riechman defienden posturas prudentes con respecto a  la instrumentalización de la poesía. Yo entiendo los peligros que esto conlleva pero también las limitaciones de que los poetas no estén actualmente organizados para unir una inteligencia colectiva que haga del poema un artefacto eficiente y me atrevería a decir con cuidado útil o material (aunque no necesariamente productivo). Creo que el poeta crítico convive entre la disonancia de querer transformar desde la poesía y no haber encontrado vías organizativas para ello, posicionando al poema como un espectador que trabaja el plano simbólico junto a los movimientos sociales pero no dentro de los movimientos sociales o al menos no de forma colectiva. Superar esa disyuntiva quizás puede ser un reto para nuestra generación.

Lectura recomendada: Poesía de barrio. Raúl Castañeda. Voces nuevas. Eirene Editorial.

La esencia tiene alas (Cristina M.ª Menéndez Maldonado).

La vida a pie y sin instrucciones. Cristina Mª Menéndez Maldonado. Propiedad Intelectual. SafeCreative 22/02/2024 2402226982784.


Me ha venido a la cabeza, así sin premeditación ni alevosía, que la vida, con sus luces y sombras es el único producto sin etiqueta, ni instrucciones. Y digo «producto», esta vez, sí, con «toda intención», porque pienso, que antes de venir, hemos elegido un viaje, de más o menos diferentes niveles de dificultad, con mochilas de tiempos pasados, linajes, etc., con el fin de experimentar en una escuela, que a veces parece una cárcel y otras, un bucólico paisaje que nos hace moquear de emoción.
Con este panorama, y tras cruzar el umbral, la puerta que nuestras madres abren de par en par, nos da por berrear, colorados de indignación ¿cómo no hacerlo, imaginando la que se nos viene encima?
Torpemente aprendemos a caminar, para descubrir que en la vida no existen atajos…Y si no aprendemos a la primera, la historia se vuelve a repetir, como un remake de película y con cada vez más efectos especiales, por si eres sordo y ciego a las señales. ¡Ojo que a este paso, si no te enteras, haces puenting, aunque le tengas miedo a las alturas!
Y aquí estamos, haciendo la vida a pie, paso a paso, sin saltarnos ninguna curva. Como decía mi padre: «Más vale morir que perder la vida» y ahora, que recuerdo cada palabra suya como un mantra en mi vida, vuelvo a sentirme orgullosa de su manera de afrontar esta vida sin instrucciones, especialmente en sus momentos finales, habiendo superado una pandemia, con toques de queda, aislados de las personas amadas, y decidido a caminar todas las mañanas por los pasillos, una hora diaria para no perder fuerza y músculo, para sostener la vida a toda costa con la ilusión de volver a ver a sus hijas, a sus amigos y saludar a desconocidos por esa calle que estuvo tanto tiempo sin transitar.
Otros no pudieron hacerlo, se marcharon antes, pues sus años de sacrificios, fueron boleto ganador para un triaje del que ahora nadie quiere rendir cuentas. Aquellos anónimos ancianos, se quedaron atrapados en una fría pesadilla sin abrazos, sin caricias, sin palabras de aliento, confundidos y alterados por una memoria que ya no comprendía el mundo, o mejor dicho, «este mundo» al revés, donde la vida de unos vale más que la de otros.
En este tiempo convulso, estos senderos tantas veces torcidos e intrincados nos dicen a voces que hasta vivir es un lujo que no todos pueden permitirse, pero que debería de ser, «de verdad» un derecho fundamental para todos y no papel mojado. Puede sonar muy idealista, especialmente cuando no cesan las guerras que arrasan poblaciones enteras, con pérdidas humanas por millones, pero desde estas líneas quiero honrar cada persona que se marcha de este complicado mundo, pues cada ser humano en este planeta nuestro, ha dejado la huella de sus pasos, como mejor ha sabido, seguramente con muchos errores, como todos nosotros, presos de prejuicios, creencias, dogmas, aunque la verdad desnuda, la única verdad que nos debería importar, aquella que tendríamos que defender a toda costa, no tiene escaparates. La esencia que mueve nuestros pasos en esta vida aparentemente sin instrucciones, tiene sus propios mapas, es imborrable, eterna, se esconde en el bolsillo secreto de nuestra alma y además… tiene alas.

Lecturas recomendadas: Palabras de lluvia y El vendedor de abanicos. Cristina M.ª Menéndez Maldonado. Narrativa ficción. Eirene Editorial.

No dejes de soñar (Cristina M.ª Menéndez Maldonado).

Amizade 1. Cristina M.ª Menéndez Maldonado. Propiedad Intelectual nº: 2312016266898 Safe Creative.

La nieve envolvió casi por entero su casa de piedra. La helada había cubierto las ventanas con su capa de caramelo traslúcido, desdibujando el bosque.
Al abrir la puerta, una sonrisa de felicidad se extendió por el rostro de la anciana Uxía. La primera nevada del año se había retrasado, pero ahí estaba, una vez más, abrazando el paisaje.
A pesar del dolor de huesos y del frío… No podía fallar… Un año más, tenía que intentarlo.
«¡Loca! ¿Es que piensas salir hoy? Si estás medio coja, ¡Loca más que Loca!», escuchó gritar al diablillo de su conciencia, pero la voz de su corazón inquieto y rebelde, espantó todas sus dudas.
En el cobertizo, junto a un sinfín de cajas y objetos, rescató su viejo trineo. Cuidadosamente lo limpió con un trapo, humedeciéndolo con aceite y mimos. La madera se estiró agradecida, desperezándose. Sobre la nieve, lucía imponente, como cuando su padre lo talló, muchos años atrás. Uxía, por aquel entonces, era una niña de apenas diez años.
Con un pincel pequeño repasó la frase azulada que su padre había escrito en uno de los listones, ahora imprecisa por el paso del tiempo. «No dejes de soñar«, decía, y en su memoria recordó el rostro ilusionado de su progenitor, en aquella Navidad de 1942. Aquel trineo fue el mejor regalo de toda su vida.
Poco antes del anochecer, colocó su ropa cerca de la chimenea para calentarla, y antes de ponérsela llamó a Néboa, su «san bernardo», que oliendo lo que tramaba su dueña, se había escondido. La viejita no paró hasta encontrarlo… Néboa estaba agazapado bajo la cama, pero se rindió a cambio de un plato de su comida favorita.
Poco antes del anochecer, Uxía a ya estaba preparada. Se había puesto su ropa, ahumada y caliente por el fuego, gafas y zapatillas de nieve. Se acomodó en el trineo cubierto de pequeñas lucecitas que abrazaban las maderas. Néboa bostezaba atado frente a los esquís.
—¡Veña Néboa, imos facelo una vez máis! —gritó Uxía y el can se desperezó de golpe, tirando fuertemente de las cuerdas. El trineo comenzó a deslizarse junto a la ribera; su imagen de brillantes luces se reflejaba en el lago congelado, como estela fugaz.

Tres aldeas más allá, Lupe, una viejita casi ciega, recosía con mucho esfuerzo unos calcetines. El tronco, que acababa de arrojar a la lumbre, protestó con un chasquido, y comenzó a tararear una canción de su infancia…

Xoaniña, voa, voa / que che hei dar pan de broa. / / Xoaniña, voa, voa / vai e tráeme algunha nova 2.

Y sacó del mandil un pellizquito de pan para deshacerlo en la boca, mientras sonreía al pasado, prendida de remembranzas….
Las carreras en el patio del colegio, con el aliento entrecortado por la risa; los lápices de colores, que cuidó como un tesoro, para que duraran para siempre, y que el tiempo perdió entre olvidos; la falda nueva de su primer baile, que no pudo disfrutar por el incordio de las horquillas de su peinado; el beso del monaguillo, ebrio con el vino dominical; y ese globo terráqueo de doña Ángela, la profesora, en el que sus ojos daban la vuelta al mundo en un instante, más rápido que Willie Fogg, y que recrearon después, sobre el trineo de Uxía, con el viento en el rostro, imaginando lugares exóticos sin salir de la aldea.
¡Cuánto echaba de menos aquellos días llenos de sueños y esperanzas! Y más aún a su amiga Uxía, a la que apenas veía una o dos veces al año.
Lupe vio por la ventana un destello, un rastro familiar y se asomó. Enseguida supo que era su loca amiga Uxía con el trineo una vez más.
—¿Estás louca Uxía? Non podía imaxinar que o farías de novo.
—Veño por ti, tontina. Pasaremos o Nadal na miña casa. Coma cando eramos nenas, ¿lembras? 3
—Xa somos dúas vellas, Uxía. —dijo la anciana, sin dejar de sonreír.
—«Non deixes de soñar». Iso dixo meu pai.
—Estou case cego, Uxía. ¿Onde vou ir?
—Para soñar só tes que pechar os ollos… 4.
El camino de vuelta a la casa de Uxía, algo más lento por la cuesta arriba, dejó exhausto a Néboa que gruñó por lo bajo todo el camino.
—Non rosmes Néboa, que cheguemos o teu prato favorito, meu amigo. E para ti, Lupe, unha cunca de chocolate quente… Así que os soños serán máis doces 5.

Traducción del gallego:

1. Amistad.

2. Mariquita, vuela, vuela / que te daré pan de mijo. // Mariquita, vuela, vuela, / Ve y tráeme alguna noticia.

3. ¿Estás loca, Uxía? No me podía imaginar que volverías a hacerlo.
Vengo por ti, tontina. Pasaremos la Navidad en mi casa, como cuando éramos niñas, ¿te acuerdas?

4. Ya somos dos viejas, Uxía.
«No dejes de soñar». Eso dijo mi padre.
Estoy casi ciega. ¿Dónde voy a ir?
Para soñar solo hace falta cerrar los ojos…

5. No protestes Néboa, que cuando lleguemos te daré tu plato favorito, amigo mío. Y para ti, Lupe, una taza de chocolate caliente… Así es como los sueños serán más dulces.

Lecturas recomendadas: Palabras de lluvia y El vendedor de abanicos. Cristina M.ª Menéndez Maldonado. Narrativa ficción. Eirene Editorial.


Una época apocalíptica, pero también genésica (Mario Satz).

Todo creyente auténtico es fundamentalista, pero puede ser pacífico. Mario Satz.

Entrevista de Esther Peñas para Solidaridad Digital. El Diario de la Discapacidad (07-02-2022).

Dice el Apocalipsis: «El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe». A partir de este sugerente y enigmático mensaje, el escritor Mario Satz (Buenos Aires, 1944) imagina cómo pudo ser «el discípulo amado», cómo se organizaban y quiénes eran los primeros cristianos, la belleza de las enseñanzas, los recelos, los temores, la inocencia primera. El resultado, Una piedrecita banca (Eirene Editorial).

Juan, ¿es el más fascinantes de los apóstoles?

No creo que Juan sea el más fascinante de los apóstoles. Sin duda alguna es Pablo, con sus cosas buenas y malas. Pero el hecho de que en el Apocalipsis empiece nombrándose es de una gran modernidad o, cuanto menos, actualidad, me parece.

Es un judío extraño, Juan, que habla griego, ¿está más próximo a la cultura helenística que hebrea?

Está, como puede verse en el libro, a caballo entre el hebreo -lengua cultural-, el arameo -lengua coloquial de entonces-, y por supuesto el griego. El cristianismo es indivisible del helenismo.

¿Qué cosa oculta nos revelará el nombre escrito en la piedrecita blanca que recibiremos cada cual, de la que habla el Apocalipsis?

La piedrecita aparece mencionada en el Apocalipsis, yo no la inventé. Inventé, eso sí, su historia, su punto de vista para hablar de su época. En cuanto al nombre, ¡es el de cada uno de nosotros, pues ella es una suerte de espejo e imán al mismo tiempo! Todo está explicado en las notas finales, que considero no sólo muy bellas sino también pertinentes.

La piedrecita blanca, que nos narra la historia, ¿es una, individual e intransferible, o la compartirán los elegidos, irá de mano en mano, como en su novela (que la sostiene desde el escriba Ajitob a Juan el Zebedeo?)

Irá de mano en mano, se perderá y se volverá a encontrar. Los pitagóricos tenían una suerte de talismán para entrar a las dependencias de sus escuelas. Es una credencial con una memoria de superdotada.
Siento una gran ternura por mi piedrecita: intenta ser objetiva y no siempre lo consigue. Diría que es un libro muy humano sobre un texto casi fatídico de la cultura occidental, entre exaltado y bilioso. Fue empleado como instrumento de tortura o de condena, un cedazo mortal. Un libro para inquisidores

Por cierto, que uno de los asuntos es el tráfico de antigüedades, de objetos religiosos. ¿Cuánto de filosofal tiene esa piedrecita blanca, está emparentada con la senda cabalística?

No hay mucha Kábala, la verdad, pero sí mucha filología griega y hebrea. Viajes hacia el significado de las palabras. En cuanto al tráfico de antigüedades, ya existía en Egipto, y por supuesto en la Magna Grecia o sur de Italia, que los romanos saquearon buscando objetos griegos. Sobre todo, cráteras. Vasos pintados.

¿Cuándo uno se convierte en fundamentalista?

Todo creyente auténtico es fundamentalista, pero puede ser pacífico, como los budistas y los primeros cristianos, o agresivo como los islamistas actuales. Fundamentalista se ha convertido en una mala palabra, pero recuerda que a los Evangelios no le gustan los tibios.

¿Qué supuso la isla de Patmos para los primeros cristianos, que fueron en origen judíos?

Patmos fue uno de los tantos paraderos provisorios. Se movían mucho y se comunicaban entre sí con silencios significativos y palabras clave, aquellos heroicos cristianos. Sabemos eso por los topónimos que figuran ya en el comiendo del libro.

Los personajes de Patmos, de alguna manera refugiados o exiliados, trazan una red de afectos muy interesante. El amor, ¿todo lo puede?

Claro que sí, el amor todo lo puede. Ayer, hoy, y siempre, es la única argamasa que genera una y otra vez ilusiones. En cuanto a la amistad, la fraternidad, hubo épocas mejores que la nuestra para ella, tan autista y digital.

Hay mucho amor hacia la figura del maestro (Pitgamei Yeshu, pero el propio Cristo, claro). ¿Cómo se les reconoce, a los maestros?

Los Pitgamei (proverbios) Yeshu son la médula espinal del libro. Y, como las frases del Evangelio de Tomás, que no es canónico pero sí hermoso y perturbador, contiene frases fosforescentes para pensar muchas veces. En cuanto a mi amor por Jesús, no es mayor que el que siento por el Buda, Pitágoras, Sócrates o Lao Tsé. Pero, y si el cristianismo ha de sobrevivir, habría que releerlo de arriba abajo sin prejuicios ni deseos de barrer siempre para casa.
Dos frases que no son mías sobre los maestros: «Maestro es uno que empezó antes que tú». «Maestro es aquel a quienes los demás llaman maestro».
No se reconocen fácilmente los maestros, Confucio murió como maestro y a los ciento cincuenta años de su fallecimiento se erigió el primer templo confuciano. Y no se reconocen, en muchos casos, hasta décadas después de su magisterio. Muchísimos han pasado desapercibidos incluso para los más cercanos.

¿Cuánto de apocalíptico tiene la época de hoy en día?

Sin duda, estamos en una época apocalíptica, pero también genésica: tienes el virus y tienes la vacuna, la condena y la absolución, la desgracia y la gracia muy cerca la una de la otra.

Si allí reside lo más hermoso, ¿cómo ir «a lo más profundo»?

Lo más profundo es siempre aquí y ahora. Casi mil doscientos años después de Jesús, san Francisco se vuela la cabeza leyendo el Evangelio. Eso es ir a lo profundo, así pasen miles de años de la creación -y el ocultamiento- de un tesoro.

Lecturas recomendadas: Una piedrecita blanca y Lavandula. Mario Satz. Narrativa Ficción. Eirene Editorial.