Desde que la gente tiene memoria, han existido las fábulas, historias protagonizadas por animales parlantes con una enseñanza final.
Una fábula es un tipo de narrativa tan universal que se han encontrado ejemplos en todas las sociedades, desde los indios norteamericanos, pasando por la antigua Grecia hasta la China imperial.
Y Al caer la nieve entra dentro de esta categoría: una historia protagonizada por animales que, además, no tiene una, si no varias enseñanzas.
La fábula comienza con dos animales, un pájaro y un pez, que desean la libertad, ya que viven encerrados como mascotas en la casa de un leñador en medio del bosque. Un día ambos consiguen escapar y disfrutar juntos, aunque poco después, por varios conflictos, se separan. Sin embargo, relacionándose con otros personajes, ambos lucharán por reencontrarse.
La historia, claramente dirigida al público infantil, tiene enseñanzas como la búsqueda de la libertad para el propio desarrollo y el descubrimiento personal; la amistad entre grupos de pares o diferentes y su influencia para bien y para mal; aprender de los errores, y descubrir lo que realmente importa. Además, los sucesos a lo largo del tiempo se pueden interpretar como el paso de la niñez a la vida adulta, en cuanto los personajes maduran gracias a sus vivencias.
Al caer la nieve es una historia para todos los públicos, en la que estoy segura que todo lector o lectora que la disfrute se verá reflejado en algún momento u otro, al tratar estos temas que siempre serán importantes para la humanidad.
Lectura recomendada: «Al caer la nieve». Infantil y juvenil. Eirene Editorial.


